III) Conceptos fundamentales      
         
  A continuación presentamos los principales conceptos que sustentan el proyecto “El Niño Emprendedor”:      
         
  Nociones de niño      
         
 

El niño competente

Las últimas investigaciones han demostrado que el infante viene dotado desde su nacimiento con un sinnúmero de capacidades que le permiten interactuar con su entorno y que posee un gran potencial para modificarlo.

Estas capacidades se relacionan básicamente con el ámbito de las relaciones sociales, en cuanto el bebé desde su nacimiento puede establecer complejos intercambios con su par humano y articularse en el mundo activamente.
 
 
         
 

El niño participativo

Esta noción está relacionada con el reconocimiento del derecho del niño a la expresión, elección y decisión en los asuntos que le conciernen, así como a la capacidad de construcción de su propio destino. Corresponde al adulto el reconocimiento y el respeto del punto de vista del niño y su aporte, teniendo en cuenta su edad y madurez.

 

 

 
       
 

El niño emprendedor

Esta noción corresponde a un niño activo y competente, con impulso a la realización, protagónico y participativo, que construye creativamente su propio destino afrontando las adversidades con tenacidad y en armonía con su entorno social, económico y cultural.

   
         
  Emprendimiento infantil      
         
 

Se define el concepto de emprendimiento infantil como “una forma de ser y hacer a partir de un conjunto de capacidades, o ejes competentes, que impulsan al niño desde su nacimiento a interactuar productiva y constructivamente con su realidad, permitiéndole asumir un rol protagónico y construir creativamente su propio destino afrontando las adversidades con tenacidad y en armonía con su entorno cultural y ecológico.

De acuerdo a esta definición, un niño que presenta un buen nivel de emprendimiento mostraría las siguientes características:

  • Explora su realidad y está alerta sobre las posibilidades de realización constructiva.
  • Transforma creativamente su entorno descubriendo las alternativas más ajustadas a sus objetivos.
  • Inicia cursos de acción utilizando recursos propios a fin de alcanzar sus metas.
  • Afronta los retos y dificultades mostrando un sentido de valía personal que le permite manejar sus desilusiones.
  • Traza los caminos necesarios para desplegar sostenidamente sus capacidades a fin de alcanzar sus metas.
  • Afronta una y otra vez con asertividad las adversidades que se le presentan.
 

 
  Capacidad emprendedora      
         
 

Definimos la capacidad emprendedora como “las disposiciones innatas de hacer y ser de un individuo que combinadas con un proceso de interacción efectivo con el ambiente permiten la realización de desempeños creativos, autónomos y sostenidos encaminados a resolver problemas, desafíos y aprovechar oportunidades que le permiten su óptimo desarrollo y estar en posibilidad para elegir la vida que más valora”.

Estas capacidades emprendedoras pueden ser clasificadas en:

  • Capacidades cognitivo-emocional de desempeño, donde se ubican los ejes competentes de la curiosidad y la creatividad de los niños.
  • Capacidades de motivación relevantes para el desempeño, donde se ubican los ejes competentes de la autonomía y la autoestima de los niños.
  • Capacidades de voluntad para el desempeño, donde se ubican los ejes competentes del afán de logro y de la perseverancia del niño pequeño.

El desarrollo de capacidades emprendedoras en los niños depende en gran medida del número de oportunidades de interacción que éste tiene con su par humano significativo y de poner en práctica sus capacidades a través de estrategias como el juego. Los incentivos de motivación presentados por el ambiente, las actitudes individuales constantes y las habilidades de voluntad son factores importantes en este aspecto.

 

 

 

 

 
         
  Las capacidades del emprendimiento infantil (los ejes competentes)      
         
 

Entendemos a los ejes competentes como competencias complejas y estrategias diseñadas genéticamente para impulsar al niño en el uso de recursos para explorar, descubrir, lograr conocimiento, trasformar y conseguir logros, lo que es indispensable para la promoción y afinamiento de otras competencias, así como para la construcción del destino humano y la trasformación del entorno. Estos ejes competentes también cumplen una función impulsora de la participación infantil.

Los ejes competentes son:
 


 
         
 

Curiosidad

En todo niño hay una tendencia epistemofílica, esto es, un amor por el saber. Esta curiosidad por conocer debe ser estimulada desde el nacimiento porque es la fuente del desarrollo, de la productividad y del avance personal y social. El niño curioso está atento, tiene energía orientada hacia la satisfacción del conocimiento, como primer paso para el descubrimiento y la transformación.

 



 
       
 

Creatividad

Es la capacidad para modificar constructivamente la realidad conformando algo nuevo. El niño emprendedor utiliza su potencial creativo para transformar, lograr algo innovador y efectivo, así como afrontar los problemas y tareas cotidianas ofreciendo respuestas personales diversas y novedosas.

   
         
 

Autonomía

Esta capacidad conduce al niño a participar siguiendo el propio impulso sin esperar tanto de los demás. Significa dar por sí mismo los primeros pasos para resolver problemas u obtener logros, estar motivado internamente y arriesgarse en la acción constructiva. Es querer lograr personalmente las metas porque traen en sí mismas satisfacción, más que actuar porque otros lo animen o lo dirigen.

 




 
       
 

Autoestima

Esta variable es definida como la noción y el sentimiento valorativo que el niño tiene de sí mismo sobre la base del autoconocimiento y de las relaciones con el otro, como también de los valores y las concepciones del medio físico y socio-cultural donde se desarrolla.

   
         
 

Afán de logro

Esta variable orienta al niño a conseguir lo que se propone y a plantearse metas en las diferentes esferas y momentos de su crecimiento. Lo lleva a desarrollar estrategias efectivas para conseguirlas y es el motor del comportamiento constructivo.

Quien tiene un buen afán de logro se plantea metas factibles, realistas que le aseguren poder alcanzarlas, y sabe encadenar sus metas para lograr otras mayores.
 


 
       
 

Perseverancia

La perseverancia es una capacidad que influye significativamente en el alcance de los logros. Se trata del esfuerzo mantenido para lograr los fines que el niño se ha propuesto. Hacer un segundo, tercero y cuarto esfuerzo hasta obtener lo propuesto, ser infatigable, aprender de las derrotas, no abandonar la tarea cuando se presentan dificultades. La perseverancia es indispensable para conseguir metas pequeñas, medianas o grandes.

   
         
         
 
I) Naturaleza del proyecto
II) Enfoque del proyecto
IV) Escenario del proyecto
V) Objetivos del proyecto
VI) Estrategias y acciones
VII) Productos
     

 

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